Club Promesas

LA EMOCIÓN DE VOLVER

Autor: Carolina Gómez

Comunicadora Social Club Promesas

“La mirada es la ventana del alma”. Este es el refrán protagonista de nuestro regreso a una nueva historia desde el 21 de septiembre; esa ventana, hoy se convierte en la principal fuente para transmitir la emoción de tocar el balón con los pies en la cancha, esa que habla entre jugadores diciendo “todo estará bien”, esa que alienta y que inspira a continuar con el sueño de jugar basketball y de seguir creciendo juntos.

Luego de casi 7 meses de distancia, el 21 de septiembre volvimos a ver a los nuestros, esos que siempre mantuvieron a Promesas en su corazón, como esa fuente de motivación, de unión, de aprendizajes, de momentos y de recuerdos que pusieron la esperanza en un regreso más fuertes que nunca.

Varios centímetros de más evidenciaron en nuestros deportistas que este tiempo no ha sido en vano, ¡han crecido!, pero no sólo en estatura, su madurez definida en su coraje y resiliencia para superar meses de distancia, de incertidumbre, de soledad, ha sido uno de los grandes motivos que hoy nos llenan de alegría al sentir cerca a cada equipo. ¡Hemos crecido!

Y aunque es un basketball diferente, sin pases, sin celebraciones de canastas, sin juego; nos retamos a elevar nuestra creatividad para entrenar y además aprendemos a ver la OPORTUNIDAD de regresar de a poco, con la convicción de que nuestra misión es clara, poner todas las herramientas a través de nuestro deporte, para tocar almas y entregarlo todo por el SER. Por eso hoy abrimos los brazos a esos jugadores nuevos que tienen puesta la fe en PROMESAS ANTIOQUIA, abrazamos fuerte a esos que nos acompañan desde años atrás, y por supuesto a esos que han pasado por nuestra familia, diciéndoles, los brazos siempre estarán abiertos.

¿Qué sigue?, entrenar fuertemente, valorar cada segundo en la cancha, darlo todo, aprovechar la tecnología a nuestro favor para complementar cada aprendizaje, entender que cada uno es dueño de su propio proceso, valorar la presencia del otro, escuchar más, seguir soñando y sobre todo prepararnos para cuando llegue la competencia.

Esta historia continuará…